Por Johann Bonilla (*)

Y aquí estamos hechos pedazos es el título de la exposición que la artista panameña Isabel De Obaldía presenta en la Maison de l’Amérique latine de París hasta el 13 de marzo.
Esta exposición curada por Nadeije Laneyrie-Dagen, consiste en una instalación inmersiva que reúne dibujos, pinturas, video, sonido y figuras realizadas en vidrio.
A través de ella, Isabel aborda el éxodo humano y la crisis medioambiental en el contexto de la región del Darién, situada entre Panamá y Colombia. En este punto, la selva es tan densa que no existe una carretera que conecte ambos países, de modo que el Darién es una especie de cuello de botella geográfico, un “tapón”. Paradójicamente, se ha convertido en un paso para migrantes que se dirigen hacia el norte, al mismo tiempo que ha sido un territorio marcado por conflictos armados, actividad guerrillera, narcotráfico y múltiples formas de violencia que amenazan tanto la vida humana como el entorno natural.



Esta instalación prolonga el trabajo que Isabel presentó en la 60.ª Bienal de Venecia 2024, hilándolo a los acontecimientos que se han desencadenado en el transcurso de poco más de un año en el mismo territorio, desde la aplicación de las políticas migratorias de Donald Trump, lo cual ha impactado en la dinámica de este sitio, y ha visibilizado otras fracturas y complejidades.
Isabel De Obaldía es una artista multidisciplinaria que explora diversas técnicas, entre ellas vidrio, escultura, pintura, dibujo, cine documental y animación. Se formó en diseño gráfico y cinematografía en la Rhode Island School of Design y continuó sus estudios en la Art Students League de New York. Ha expuesto internacionalmente en bienales y exposiciones como la Bienal de Venecia, Bienal de La Habana y la 58.ª Carnegie International; así como en museos, galerías y otros espacios, incluyendo el Museo de Fort Lauderdale, Corning Museum of Glass y el Museo de Arte y Diseño de Costa Rica. Su obra forma parte de importantes colecciones en América y Europa.
Hemos tenido la oportunidad de charlar con Isabel sobre esta exposición, su carrera y la situación del arte en Panamá.

JB: Isabel, vemos que en tus temas involucras naturaleza, nuestras cosmogonías indígenas y problemas de actualidad. ¿Cuál es tu fórmula para hacer que todo calce?
IDO: No tengo una verdadera fórmula. Son los temas que me preocupan y en los cuales pienso, sobre los cuales investigo y observo. Me imagino que voy digiriendo el todo, desarrollándolo en la cabeza y cuando empiezo a trabajar, voy sobre la marcha.
JB: En tu obra, la naturaleza no es un escenario ni un fondo, sino que entra directamente en el rol de actora/personaje, ¿Cuál es el mensaje que hay detrás de esta posición?
IDO: Para mí la naturaleza siempre ha sido un factor importante. En los últimos años se ha vuelto protagonista. El mensaje es simple, obvio y tan reiterado que me cuesta entender por qué seguimos maltratándola.
JB: Se nota una relación directa entre la exposición Y aquí estamos hechos pedazos y la instalación Selva que presentaste en la Bienal de Venecia en 2024, ¿Este es un tema que prevés seguir explorando?
IDO: Comencé a interesarme por el tema de los migrantes cruzando la selva del Darién desde el año 2022. Trabajé una propuesta sobre esto y, a finales del 2023, se la presenté a Anne Husson, directora cultural de La Maison de l’Amérique latine. A ella le gustó el proyecto y me dio la fecha de 2025 para exhibir. Dio la casualidad que Ana Elizabeth González, directora del Museo del Canal Interoceánico de Panamá presentó el mismo tema para llevar el primer Pabellón de Panamá a la Bienal de Venecia en 2024.
Fui por primera vez a Darién en noviembre de 2023. Fue un viaje impactante para mí. Visité el Parque Nacional del Darién e hice muchos bocetos en sitio. También pude observar la cantidad de personas que llegaban diariamente por el río Turquesa, hasta el pueblo de Bajo Chiquito, luego de haber recorrido la selva desde sus diversos puntos de partida para encontrar su “El Dorado”.
Con el cambio de gobierno en Panamá en julio del 2024 y el retorno de Trump a la presidencia de Estados Unidos, la situación de los migrantes atravesando el Darién cambió drásticamente. El flujo paró y ahora es más bien en sentido contrario. Personas que regresan a su país, pero ya no cruzan la selva, se van directamente en barco desde nuestra costa atlántica hacia Colombia. Con mi instalación Y aquí estamos hechos pedazos he querido hablar un poco sobre eso, ya en sentido más universal. El fenómeno de la migración está en todo el mundo. Todos en la búsqueda de un futuro mejor, pero ¿dónde encontrarlo?
JB: Estás creando instalaciones en las que combinas pinturas, dibujos, video y objetos tridimensionales. ¿La fabricación de estas escenografías responde a una necesidad de expresar lo que cada medio, por sí solo, no lograría expresar? ¿Seguiremos asistiendo a experiencias inmersivas como estas en el futuro?
IDO: Sí. Hace varios años quise regresar al video y hacer animaciones, para expresar algunas cosas que no se logran con la escultura. Trabajar esos medios es ahora mucho más sencillo. Hice mi primer corto documental Por Panamá la vida en el 2019. Comencé a hacer animaciones. Recordé la importancia de la edición y del sonido.
Durante los años 2022-2023 estuve trabajando sobre el tema de los murciélagos y conocí a un grupo de científicos del Smithsonian Tropical Research Institute. La doctora Rachel Page del Smithsonian me dio unas grabaciones de diversos sonidos que hacen los murciélagos y los utilicé para hacer una banda sonora que complementó una colonia de murciélagos en vidrio que exhibí en un pequeño espacio oscuro, y que llamé Refugio. Esa fue mi primera instalación.

Desde entonces el sonido ha cobrado importancia en mis instalaciones. La intención original del video que acompaña la exposición en La Maison de l’Amérique latine era explicar un poco dónde queda Darién y dar información. Al empezar a trabajarlo y volver a escuchar los testimonios de las personas, sentí la necesidad de incluir algunas animaciones, para tratar de transmitir las angustias y su desarraigo.
JB: ¿Qué sentís que te permite expresar el vidrio, que otros medios no?
IDO: Desde el inicio me apasioné, y sigo apasionada con el vidrio. Te permite color, textura, transparencia. Cobra más vida y fuerza que otros materiales. Hay cosas que no se pueden expresar con la escultura, por ejemplo, que con el vidrio sí. Además, el vidrio siempre te sorprende técnicamente.
JB: Hay una influencia de tu padre, Guillermo Trujillo, en tu obra?
IDO: Yo diría que sí. Mi padre, Guillermo Trujillo, tenía un sentido del color impresionante. Amaba la naturaleza. Hacía hermosísimos paisajes. Creo que lo que más me influenció fue su sentido de disciplina y ética del trabajo. Además de sus consejos y su ojo crítico y directo.
Él me dijo algo muy importante que yo les digo a los artistas jóvenes: “Dibuja, no importa qué quieras hacer, en arte tienes que saber dibujar”. Y nunca he parado de dibujar.
Todavía me hace falta.
JB: Aunque has itinerado mucho, entiendo que Panamá siempre ha sido una base para vos y para tu familia… ¿qué implicaba ser una artista y vivir del arte en Panamá durante los 80? ¿qué implicaba en los 90?
IDO: Vivir del arte no fue fácil para mí en esa época. Estábamos bajo una dictadura. Conocí a los amigos de mi padre, casi todos pintores. Maestros respetados y muy serios. Tuve un grupo de buenas amigas con las cuales hacíamos grabados: Teresa Icaza (q.e.p.d) y Amalia Tapia. En la década de los 80 había pocas galerías, todas muy tradicionales. Y mi obra nunca ha sido decorativa.
Cuando empecé a trabajar el vidrio en la década de los 90, viajé frecuentemente a Washington State. Iba prácticamente todos los años a Pilchuck Glass School. Allí aprendí bastante sobre la técnica del vidrio y formé muchas amistades con reconocidos artistas. En 1997 inicié mi relación con la galerista Mary-Anne Martin en NYC. A partir de entonces, exhibo con ella.
JB: Qué implica ahora? ¿Y qué sentís que ha cambiado?
IDO: Es impresionante cómo ha cambiado. Hay muchos más artistas jóvenes trabajando en Panamá. Haciendo cosas interesantes con diferentes medios. Hay nuevos lugares de exhibición como el Centro Espacio Arte. Nuestro Museo de Arte Contemporáneo ahora cuenta con un curador internacional. El Museo del Canal Interoceánico, con su nueva directora, le ha abierto las puertas a artistas contemporáneos. Hay fundaciones como la Casa Santa Ana que trae artistas de afuera y tiene programas interesantes.
JB: Contanos, ¿cuáles son tus próximos proyectos?
IDO: Voy a tener una exposición en el Museo del Canal Interoceánico de Panamá en septiembre. Leyendo sobre Darién y su historia me enteré que los primeros españoles que llegaron a tierra firme hicieron el mismo recorrido que hacían los migrantes hace unos años. La primera ciudad fundada por los españoles en tierra firme fue Santa María la Antigua del Darién. Estoy haciendo bocetos en base a mis lecturas, principalmente biografías sobre Vasco Núñez de Balboa y Gonzalo Fernández de Oviedo. Trabajando unas grandes pinturas y contemplando hacia dónde voy a llevar este hecho histórico con bastante licencia artística.

¡Gracias, Isabel!
(*) El entrevistador es co-director de la plataforma de arte centroamericano Cubobarro e investigador para el Museum of Central American Art, de Delray Beach, Florida. Actualmente cursa una maestría en estudios curatoriales en la Université Polytechnique Hauts-de-France, en Valenciennes, Francia.
INTERVIEW EN FRANÇAIS
La jungle qui engloutit : Interview avec Isabel De Obaldía
Par Johann Bonilla (*)
« Et nous voici déchirés » est le titre de l’exposition que l’artiste panaméenne Isabel de Obaldía présente à la Maison de l’Amérique latine à Paris jusqu’au 13 mars.
Cette exposition, sous le commissariat de Nadeije Laneyrie-Dagen, consiste en une installation immersive réunissant dessins, peintures, vidéos, sons et figures en verre.
À travers cette œuvre, Isabel aborde l’exode humain et la crise environnementale dans le contexte de la région du Darién, située entre le Panama et la Colombie. À cet endroit, la jungle est si dense qu’il n’existe aucune route reliant les deux pays, faisant du Darién une sorte de goulet d’étranglement géographique, un « bouchon ». Paradoxalement, il est devenu un passage pour les migrants se dirigeant vers le nord, tout en étant un territoire marqué par des conflits armés, des activités de guérilla, le trafic de drogue et de multiples formes de violence menaçant à la fois la vie humaine et l’environnement naturel.
Cette installation prolonge le travail présenté par Isabel lors de la 60ᵉ Biennale de Venise en 2024, en le reliant aux événements qui se sont déroulés sur le même territoire en un peu plus d’un an, depuis la mise en place des politiques migratoires de Donald Trump, ce qui a profondément modifié la dynamique de la région et mis en lumière d’autres fractures et complexités.
Isabel De Obaldía est une artiste multidisciplinaire explorant diverses techniques, dont le verre, la sculpture, la peinture, le dessin, le cinéma documentaire et l’animation. Elle s’est formée en design graphique et en cinéma à la Rhode Island School of Design avant de poursuivre ses études à l’Art Students League de New York. Elle a exposé internationalement dans des biennales et expositions telles que la Biennale de Venise, la Biennale de La Havane et la 58ᵉ Carnegie International, ainsi que dans des musées, galeries et autres espaces, dont le Musée de Fort Lauderdale, le Corning Museum of Glass et le Musée d’Art et de Design du Costa Rica. Son œuvre fait partie d’importantes collections en Amérique et en Europe.
Nous avons eu l’opportunité de discuter avec Isabel de cette exposition, de sa carrière et de la situation de l’art au Panama.
JB : 1° Isabel, on remarque que tes thèmes mêlent la nature, nos cosmogonies indigènes et des problématiques actuelles. Quelle est ta « formule » pour faire coexister tout cela ?
IDO : Je n’ai pas vraiment de formule. Ce sont des sujets qui me préoccupent, auxquels je pense, que j’observe et sur lesquels je mène des recherches. J’imagine que je digère tout cela, que je le développe dans ma tête, et lorsque je commence à travailler, le processus se fait au fur et à mesure.
2° Dans ton œuvre, la nature n’est pas un décor ni un simple arrière-plan, mais joue directement le rôle d’acteur ou de personnage. Quel message se cache derrière cette approche ?
Pour moi, la nature a toujours été un facteur important. Ces dernières années, elle est devenue le protagoniste. Le message est simple, évident et si répété qu’il m’est difficile de comprendre pourquoi nous continuons à la maltraiter.
3° On perçoit un lien direct entre l’exposition « Et nous voici déchirés » et l’installation Selva que tu as présentée à la Biennale de Venise en 2024. Est-ce un thème que tu envisages de continuer à explorer ?
Je me suis intéressée au sujet des migrants traversant la jungle du Darién à partir de 2022. J’ai travaillé sur une proposition à ce sujet et, fin 2023, je l’ai présentée à Anne Husson, directrice culturelle de la Maison de l’Amérique latine. Elle a apprécié le projet et m’a proposé une date pour l’exposer en 2025. Il se trouve qu’Ana Elizabeth González, directrice du Musée du Canal interocéanique de Panama, avait présenté le même thème pour le premier Pavillon du Panama à la Biennale de Venise en 2024.
Je me suis rendue pour la première fois au Darién en novembre 2023. Ce fut un voyage très marquant. J’ai visité le parc national du Darién et réalisé de nombreux croquis sur place. J’ai également pu observer le nombre de personnes arrivant chaque jour par la rivière Turquesa jusqu’au village de Bajo Chiquito, après avoir traversé la jungle depuis leurs différents points de départ à la recherche de leur « El Dorado ».
Avec le changement de gouvernement au Panama en juillet 2024 et le retour de Donald Trump à la présidence des États-Unis, la situation des migrants traversant le Darién a changé radicalement. Le flux s’est arrêté et s’est même inversé : des personnes retournent désormais dans leur pays, mais ne traversent plus la jungle ; elles partent directement par bateau depuis notre côte atlantique vers la Colombie.
Avec mon installation « Et nous voici déchirés », j’ai voulu évoquer un peu cette réalité, de manière plus universelle. Le phénomène migratoire touche le monde entier. Tous cherchent un avenir meilleur… mais où le trouver ?
4° Tu crées des installations dans lesquelles tu combines peintures, dessins, vidéos et objets tridimensionnels. La création de ces scénographies répond-elle à un besoin d’exprimer ce que chaque médium, pris isolément, ne pourrait pas transmettre ? Pouvons-nous nous attendre à continuer à vivre ce type d’expériences immersives à l’avenir ?
Oui. Il y a plusieurs années, j’ai voulu revenir à la vidéo et à l’animation pour exprimer certaines choses que la sculpture seule ne permet pas. Travailler avec ces médiums est aujourd’hui beaucoup plus accessible. J’ai réalisé mon premier court-métrage documentaire, Por Panamá la vida, en 2019, puis j’ai commencé à faire de l’animation. J’ai retrouvé l’importance du montage et du son.
Entre 2022 et 2023, j’ai travaillé sur le thème des chauves-souris et j’ai rencontré un groupe de scientifiques du Smithsonian Tropical Research Institute. La docteure Rachel Page m’a fourni des enregistrements des différents sons produits par les chauves-souris, que j’ai utilisés pour créer une bande-son accompagnant une colonie de chauves-souris en verre que j’ai exposée dans un petit espace sombre, que j’ai intitulée Refugio. Il s’agissait de ma première installation.
Depuis lors, le son a pris une place importante dans mes installations. L’objectif initial de la vidéo accompagnant l’exposition à la Maison de l’Amérique latine était de situer le Darién et de fournir quelques informations. Mais en travaillant sur le projet et en réécoutant les témoignages des personnes, j’ai ressenti le besoin d’y inclure quelques animations afin de tenter de transmettre leurs angoisses et leur sentiment de déracinement.
5° Que ressens-tu que le verre te permet d’exprimer, que d’autres médiums ne permettent pas ?
Dès le départ, je me suis passionnée pour le verre, et je le reste toujours. Il permet de jouer avec la couleur, la texture et la transparence. Il a plus de vie et de force que d’autres matériaux. Il y a des choses qu’on ne peut pas exprimer avec la sculpture, mais que le verre permet. C’est aussi un matériau qui, sur le plan technique, ne cesse de surprendre.
6° Ton père, le maître Guillermo Trujillo, a-t-il influencé ton travail ?
Je dirais que oui. Mon père avait un sens du coloris impressionnant. Il aimait la nature et réalisait de magnifiques paysages. Je crois que ce qui m’a le plus influencée, c’est son sens de la discipline et de l’éthique du travail, ainsi que ses conseils et son regard critique et direct.
Il m’a dit quelque chose de très important, que je transmets à mon tour aux jeunes artistes : « Dessine. Peu importe ce que tu veux faire, en art, il faut savoir dessiner. » Et je n’ai jamais arrêté de dessiner.
Il me reste encore beaucoup à apprendre.
7° Bien que tu aies beaucoup voyagé, je comprends que le Panama a toujours été une base pour toi et ta famille… Que signifiait être artiste et vivre de l’art au Panama dans les années 1980 ? Et dans les années 1990 ?
Vivre de l’art n’a pas été facile pour moi à cette époque. Nous étions sous une dictature. J’ai connu les amis de mon père, presque tous peintres, des maîtres respectés et très sérieux. J’avais un groupe d’amies proches avec lesquelles nous faisions des gravures : Teresa Icaza (R.I.P.) et Amalia Tapia. Dans les années 1980, il y avait peu de galeries, et toutes étaient très traditionnelles. Mon travail n’a jamais été décoratif.
Quand j’ai commencé à travailler le verre dans les années 1990, je me suis rendue fréquemment dans l’État de Washington. J’allais pratiquement chaque année à la Pilchuck Glass School. Là, j’ai beaucoup appris sur la technique du verre et noué de nombreuses amitiés avec des artistes reconnus. En 1997, j’ai entamé ma relation avec la galeriste Mary-Anne Martin à New York, et depuis, j’expose avec elle.
8° Et aujourd’hui, que signifie être artiste au Panama ? Et qu’est-ce qui a changé, selon toi ?
C’est impressionnant de voir à quel point les choses ont changé. Il y a beaucoup plus de jeunes artistes qui travaillent au Panama, explorant différents médiums et réalisant des projets intéressants. De nouveaux lieux d’exposition ont vu le jour, comme le Centro Espacio Arte. Notre Musée d’Art Contemporain compte désormais un conservateur international. Le Musée du Canal interocéanique, sous sa nouvelle direction, a ouvert ses portes aux artistes contemporains. Il existe aussi des fondations comme Casa Santa Ana, qui invitent des artistes étrangers et proposent des programmes stimulants.
9° Parles-nous de tes prochains projets.
Je vais présenter une exposition au Musée du Canal interocéanique de Panama en septembre. En lisant sur le Darién et son histoire, j’ai découvert que les premiers Espagnols à atteindre le continent ont suivi le même parcours que celui des migrants il y a quelques années. La première ville fondée par les Espagnols sur le continent fut Santa María la Antigua del Darién. Je réalise actuellement des croquis inspirés de mes lectures, principalement des biographies de Vasco Núñez de Balboa et de Gonzalo Fernández de Oviedo, tout en travaillant sur de grandes peintures et en réfléchissant à la manière dont je vais traiter ce fait historique avec une certaine licence artistique.
Merci, Isabel !
(*) L’intervieweur est co-directeur de la plateforme d’art centraméricaine Cubobarro et chercheur au Museum of Central American Art de Delray Beach, en Floride. Il suit actuellement un master en études curatoriales à l’Université Polytechnique Hauts-de-France, à Valenciennes, France.

